¿Recuerdas que la vida en el planeta se inició desde los mares y los océanos? ¡No! Pues tus células si lo recuerdan. Fue allí donde la primera célula con vida propia en sí misma se gestó, y a partir de ahí, se desencadenaría todo un catálogo infinito de posibilidades de vida, que le fueron dando forma a la vida, que hoy conocemos en el planeta.

¡Pero! ¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo fue posible que la vida se engendrara en los mares y los océanos?

La razón a pesar de que puede ser muy complica de explicar, en realidad es muy simple.

Solo se necesitaba una sustancia que en su contenido reuniera todos los elementos químicos necesarios para la vida, elementos que se fueron formando a través de miles de procesos cósmicos, y que se fueron concentrando en la extraordinaria sustancia que hoy conocemos como “el agua”. Pero no el agua dulce de los ríos y lagos, sino el agua Biógena y salina de los mares y los océanos, pues ella era la única sustancia mágica que podía disolver en su propio interior, todos los elementos químicos de la tabla periódica conocidos hasta hoy, y quizás, algunos sin conocer.

En ella se inició un proceso conocido como alquimia, o (Alta Química) la cual consistía en ir hilando paso a paso con la ayuda del calor y la luz del sol, todos estos elementos químicos en forma de espiral, conocido actualmente como el ADN; de ahí que la biblia mencione este hecho en el segundo verso del primer capítulo del libro del génesis diciendo: y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. (La palabra Espíritu viene de Espiral) y la palabra Génesis que en su etimología se compone de Genes e Isis, significa: (Diosa madre de los genes) esta es el agua de los mares y los océanos; y de todo este proceso alquímico eónico, nació el primer patrón de vida conocido como la célula, a partir de ahí, se inició el proceso creativo de la diversificada vida, que hoy conocemos en el planeta.

En la escala evolutiva de la vida, partiendo desde el reino mineral, empezamos a encontrar los vestigios salinos con las minas de sal, continuando con la escala está el reino vegetal, que se alimenta de estas sales minerales del subsuelo terrestre, y por eso su composición salina en todas las especies vegetales existentes en el planeta; continuando con el reino animal sucede exactamente lo mismo, aparte de los primeros animales al ser vegetarianos y alimentarse del reino vegetal salino, todos sus líquidos corporales también asumieron tal condición salina, y posteriormente los animales carnívoros y los omnívoros, también heredaron esta genética salina del mar en sus líquidos corporales, puesto que de toda carne de la que se alimentaban también era salina; y ya para finalizar con el reino hominal que tampoco es la excepción, puesto que su alimentación viene de todas las anteriores, todos sus humores corporales como la sangre, el sudor, las lágrimas, la orina, los mocus, la leche materna y el líquido amniótico donde se gesta una nueva criatura, también es de ambiente marino salado como lo habéis comprobado vosotros mismos.

En conclusión, la vida del planeta se gestó desde el vientre marino de los mares y los océanos, y de ahí el nombre del planeta, madre tierra.